Adolescente trabajador: su realidad en Nicaragua

Teoría vs. Realidad

Las leyes son para cumplirse, se supone que debería ser así, no obstante es comprobable que en muchas ocasiones lo que dice la ley no es reflejada en la práctica diaria, ejemplo de esto es lo dispuesto en el inciso a), del artículo 133 del Código del Trabajo, donde se prohíbe el desempeño laboral de adolescentes en lugares insalubres, minas, súbterraneos y basureros; cuando en el vertedero de La Chureca, muchos niños y adolescentes dedican jornadas completas a recolectar basura y buscar materiales de reciclaje.



En el municipio de La Libertad, departamento de Chontales, una gran cantidad de adolescentes se dedica al trabajo en la Pequeña Minería o minería artesanal, en donde se exponen al riesgo de quedar atrapados en cañones de hasta 50 pies de profundidad por hacer su trabajo, mucho de ellos inician desde los 15 años, por la necesidad de aportar a la economía familiar.

Walter Andrés Otero Fernández hoy tiene 20 años, pero desde hace 5 años trabaja como Pequeño Minero, en La Libertad, Chontales; cuenta que es un trabajo duro, a veces es difìcil respirar estando 15 metros bajo la superficie tratando de conseguir el mineral que le da sustento.

Él como otros adolescentes, se dedican a este tipo de actividades que según nuestra legislación no deberían darse dentro del marco del trabajo de niños, niñas y adolescentes, pero entonces ¿quién puede solucionar esto?; la respuesta es sencilla, Estado y familia, pero la pregunta más importante es, qué hacen ellos por erradicar esta situación.